Formatos de entrada en papel y digital: ¿Cuál es mejor para tu evento o concierto?

entradas en papel

Las entradas en formato digital parecen haber hecho desaparecer a las clásicas de papel. El cambio de los tiempos, la comodidad y la seguridad son algunas de las características más alabadas de este formato, pero ¿está justificada la desaparición de las entradas en papel? A continuación, explicaremos la respuesta a esta pregunta y el futuro de las entradas para todo tipo de eventos.

La entrada en papel y su importancia

Si eres aficionado a ir a conciertos o a eventos culturales es más que probable que tengas alguna entrada en tu casa que te recuerde el momento que viviste. La necesidad de imprimir entradas para eventos seguirá existiendo. Para eventos especiales -como aniversarios importantes en la historia de un grupo o grabaciones de algún disco en concreto- parece lógico tener un recuerdo en papel que no sea la clásica entrada que te imprimes en casa para poder entrar a ver un espectáculo.

Las legendarias “entradas de taco” también son perfectas para los eventos organizados por asociaciones sin ánimo de lucro que deseen llevar un control más exhaustivo del número de entradas vendidas a la hora de conocer mejor los datos de la recaudación. Por lo tanto, bien sea por conseguir un artículo de coleccionista, un recuerdo en papel de un gran concierto, o para controlar mejor la entrada de personas a un recinto con un pequeño aforo, las entradas en papel siguen teniendo su función.

Las entradas digitales y su auge

Parece lógico pensar que este tipo de entradas es la mejor manera de luchar contra la reventa. Estas entradas se pueden encargar de forma nominal y solo podrán se recogidas por el comprador. Lo mismo sucede en festivales, conciertos celebrados en espacios que albergan a miles de personas y similares. Mecanizar el control de entrada de personas mediante una entrada con un código de barras parece la opción más lógica y recomendable.

Otra idea, alabada por los defensores de este tipo de entradas, es la que defiende la comodidad del formato al poder llevar en cualquier dispositivo tu entrada o bien adquirirla en taquilla y entrar directamente en el local de celebración del concierto. El futuro parece apuntar en esta dirección aunque, afortunadamente, siguen existiendo salas de conciertos que se resisten al cambio.

Y es que, hay que reconocerlo, la emoción que supone ir a una taquilla, o una tienda de discos, a comprar la clásica entrada a todo color impresa en papel de calidad es una actividad inherente a la pasión por la música. Bien sea por seguir contentando a los coleccionistas, por los nostálgicos, por aquellos que quieren tener un recuerdo de calidad de un concierto o por seguir usando el sistema que siempre ha funcionado, las entradas en papel siguen siendo necesarias en el mundo de la cultura. Todo sea por llevar tan mágico trozo de papel en el bolsillo y volver a celebrar el ritual de acudir a un espacio cultural para poder disfrutar de un concierto, de un evento o de una obra de teatro.

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